De una manera denigrante y humillante se entregaban estas bolsas con azucar y arroz a los vecinos electores de Túpac Amaru.
¿Desde cuándo los candidatos
intentan conquistar los votos con dádivas? Pues desde que los aspirantes a ser
autoridades dejaron de tener argumento y convicción. Decidiendo recurrir a los
obsequios sin importar que agreden la inteligencia y la condición económica de
los ciudadanos.
Debemos de acabar con esta
forma asquerosa de hacer campaña política, donde el adinerado sale ha jactarse
de lo que tiene y dar lo que le sobra, sin dar un mensaje claro de la realidad
del distrito de Vegueta que, por cierto, presenta grandes problemas que imagino
se podrán solucionar con los proyectos que su equipo técnico ya debe de tener
listo.
Una actitud realmente
reprochable para el candidato que dice ser el “verdadero cambio”. La pena me
embarga al ver que las mañas y las malas prácticas de políticos tradicionales
se le están pegando al amigo Ángel Rodríguez.

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