Denuncias contra
congresista Elard Melgar de parte de Junta de Regantes no son investigadas.
En la provincia de Huaura existe una concertación de actores para encubrir
el proceso de acumulación de tierras y el uso abusivo del agua de riego por el
empresario Elard Melgar Valdés, actualmente congresista de la República,
conocido como uno de los mudos del Parlamento, por su falta de opinión e
iniciativa hacia los temas nacionales, pero que se vale de su representación
para reforzar su poder local, tema que a pesar de las reiteradas denuncias “no
lo ve”, la Comisión de Ética, que ya lo ha salvado de varias acusaciones.
La red de Melgar Valdés se asienta en primer lugar en la Junta de Regantes,
y continúa en sus influencias con la autoridad del agua, algunos jueces de la
zona y la junta de fiscales, que ha desechado sistemáticamente las denuncias en
su contra.
No hace mucho, a mediados de mayo del 2013, el fiscal encargado acompañó a
diversas personas, vecinos de la propiedad de Melgar, perjudicados por el
acaparamiento de agua, sobrepasando largamente las autorizaciones recibidas, y
el congresista fujimorista se sumó “casualmente” como guía de los presentes, a
pesar de que constitucionalmente no puede actuar en representación de intereses
particulares, menos los suyos propios.
El hecho es que después de levantada el acta que confirma el robo de agua, el
fiscal se fue a almorzar a la casa hacienda de Melgar y poco después emitió una
resolución archivando el caso “por falta de pruebas”.
Los denunciantes acudieron entonces ante el fiscal decano, el Dr. Félix Salazar
Huapalla, que todo el norte chico reputa como el mandamás del Ministerio
Público, el que ofreció revisar la ostensible contradicción entre verificar un
delito y declararlo sin pruebas.
Pero poco después el fallo del nivel superior firmado por Salazar, confirmó que
la Fiscalía no quería problemas con el congresista, o tal vez algo peor.
La pregunta que se han hecho los campesinos y los inversionistas agrarios
afectados por el reino prepotente de Melgar y sus amigos, es a quién pueden
recurrir si las autoridades locales evitan chocar con el abusador, en la
Autoridad Nacional del Agua se mueven sus contactos rebajándole las sanciones y
preparando su exculpación, y los supuestos “éticos” del Congreso se creen el
cuento de que Melgar no es el congresista hacendado que realmente es, sino un visitantes
frecuente del norte chico que ayuda a fiscales a conocer lugares para hacer
mejor su inspección.
EL FISCAL DECANO
El caso del Dr. Salazar Huapalla está documentado
en muchas publicaciones, entre ellas en este mismo diario, por su participación
como una de las piezas del dispositivo judicial-policial que se armó para
encubrir la compra fraudulenta de acciones por el grupo Wong a un funcionario
de la azucarera Andahuasi que no estaba autorizado a hacerlo y en puro
beneficio particular, origen del larguísimo y doloroso conflicto entre ese
importante grupo económico y los trabajadores propietarios de la empresa.
Salazar Huapalla ha
actuado como un abogado del vendedor fraudulento de acciones y se ha valido de
su influencia en los fiscales encargados para que no persigan a los autores de
diversos actos de violencia.
En Huaral lo
acusaron de encubrir al alcalde de Huaral, Jaime Uribe, por robo de agua y
apropiación de tierras en la provincia. Y la población de base lo señala
constantemente como el responsable de que las bandas de delincuentes del norte
chico no sean perseguidas debidamente. En el diario Chaski, del norte chico, se
lee que la Fiscalía de Huaura ha devenido en “lenta, inoperante y abusiva”.
Finalmente, algunos
recuerdan que su actual condición de fiscal superior la alcanzó en los años del
fujimorismo, cuando el Ministerio Público era dominado por la señor Blanca
Nélida Colán, a cuenta de Vladimiro Montesinos. A muy pocos kilómetros de la
capital, hay algo todavía del viejo feudalismo en las provincias del norte
chico, donde algunas autoridades se sienten dueños y señores de la vida y la
propiedad de otras personas.
fuente: la primera.

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